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Seis Razones

¿Para qué rescatar antiguos datos?

Nuestro entendimiento del calentamiento global y el cambio climático es incompleto. Para comprender de manera completa los desafíos medioambientales que enfrentamos, necesitamos recolectar y analizar toda la información posible. Muchos países están implementando un Sistema Mundial de Observación del Clima (SMOC, por sus siglas en inglés GCOS), compuesto por nuevos sitios de observaciones para monitorear los patrones climáticos durante el próximo siglo. Sin embargo, se necesitan al menos 100 años de datos climáticos para poder realizar predicciones precisas y comprender qué acciones correctivas podemos y debemos tomar. Si solo comenzamos a recolectar datos hoy, 100 años más adelante, cuando hayamos logrado obtener la cantidad de datos necesaria, podremos darnos cuenta de que es muy tarde para tomar las medidas necesarias para corregir la tendencia hacia un clima extremo en todo el mundo.

Lo antiguo es mejor

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Hay una solución más rápida y barata: localizar, organizar y rescatar datos climáticos históricos. Utilizando una parte del tiempo y del dinero que se está gastando en los SMOC, podríamos rescatar cada dato medioambiental antiguo, digitalizarlo y guardarlo en un medio seguro para el uso de todos. Las preguntas sobre el cambio climático podrían ser respondidas rápidamente; tal vez con suficiente antelación como para que la humanidad pueda tomar medidas. Los datos rescatados por IEDRO permiten a las comunidades científicas y meteorológicas brindar pronósticos climáticos más precisos y comprender el cambio climático de mejor manera. Esta información posibilita a la comunidad mundial predecir patrones climáticos a largo plazo con más precisión, lo que ayuda a los profesionales meteorológicos a realizar las siguientes tareas:

  • Comprender de mejor manera la naturaleza y la extensión del calentamiento global y el cambio climático, así como también el ritmo al cual nuestro clima varía.
  • Prevenir la propagación de enfermedades a través del aire y de los insectos.
  • Brindar pronósticos de inundaciones más precisos para salvar vidas.
  • Prevenir la inanición y la hambruna.
  • Construir y reforzar edificios, puentes y servicios públicos para que puedan soportar el adverso clima previamente pronosticado.
  • Obtener un entendimiento más claro de la historia de la humanidad.